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El Centro de Salud Delicias Sur de Zaragoza cumple 25 años de eficiente labor. Es un establecimiento sanitario del Sistema Aragonés de Salud vinculado desde hace años a la docencia de pregrado de la Facultad de Medicina, involucrado en la formación de Residentes y, desde abril de 2009, aloja las consultas clínico-docentes de homeopatía donde nuestros alumnos del Diploma de Especialización y del Postgrado realizan prácticas tutorizadas (Estadística consultas: 10/2010).
Estas consultas fueron posibles gracias a la Dra. Francisca González (Médico de Familia), el Dr. Angel Antoñanzas (Coordinador del C.S. Delicias Sur) y el Dr. Fernando Flor de Lis (Director Médico de Atención Primaria del Sector III). Durante estos años, en los que hemos compartido muchos viernes ya, el personal del centro, facultativos, enfermería, auxiliares y administrativos, nos ha facilitado día a día la labor y nos ha acogido siempre con la amabilidad que caracteriza a los que disfrutan de su trabajo (Heraldo de Aragón, 3/10/2009).
Con todo nuestro agradecimiento, el de nuestros alumnos, pacientes, y nuestros mejores deseos de futuro, reproducimos íntegramente el artículo de la periodista Cristina Fontenla publicado el día 22 de abril de 2011 por Heraldo de Aragón.
Bodas de plata con bata blanca
El centro de salud Delicias Sur fue uno de los que sentó las bases de la Atención Primaria en Aragón hace 25 años. La transformación del barrio ha ido marcando su evolución a lo largo de los años.
Un centro de salud sin duda también tiene historia. Una historia que se remonta exactamente a hace 25 años. El de Delicias Sur, uno de los que marcó el inicio de la Atención Primaria en Aragón, cumple este año sus bodas de plata con parte del equipo médico que lo vio nacer por aquel entonces en unos pequeños locales de la calle de Daroca. Desde entonces, muchas anécdotas, pacientes atendidos, trabajo bien hecho y muchos proyectos todavía por delante.
«La verdad es que ha llovido mucho. Han cambiado muchas cosas», recuerda Ángel Antoñanzas, coordinador del equipo médico que trabaja en estas instalaciones. Lo primero que cambió fue su ubicación. Desde esos locales, sin apenas comodidad ni espacio, se pasó en 1991 a las instalaciones de la calle de Manuel Dronda. Y, por supuesto, la atención. «Cuando empezamos atendíamos a tantos enfermos que casi ni te daba tiempo a que se sentaran... Entonces, ni se llegaba a los tres minutos por paciente», asegura Antoñanzas.
En este tiempo también se ha duplicado el personal sanitario (de 35 se ha pasado a 60 profesionales) y el centro de salud cuenta con una población adscrita de unos 26.000 vecinos. El ambulatorio se ha tenido que ir adaptando a la población de un barrio muy envejecido y marcado por una llegada importante de inmigrantes a partir del año 2000 (si en 2002 había un 5,4% de población extranjera, en el 2011, se ha llegado a un 23,3%). «Pero la gente está muy confundida. Los inmigrantes no tienen más patologías que los españoles...», asegura el responsable médico.
El trasiego de pacientes es evidente nada más entrar en las instalaciones. Y con las discrepancias habituales de una gran familia, el equipo siempre demuestra una «cohesión especial», que es percibida por la gente que usa el centro. «Es uno de los equipos más unidos y emprendedores que hay. Esto en parte es debido a que es un centro docente y les permite mantener la frescura del principio», explica Isabel Antón, de la Asociación de Vecinos Manuel Viola de Las Delicias, que colabora habitualmente en diferentes proyectos con el centro de salud. «Trabajamos de forma conjunta. No siempre estamos de acuerdo en todo, pero creo que eso es precisamente lo que hace que salgan cosas», apunta la representante vecinal.
Usuarios agradecidos
También los pacientes muestran su gratitud a los profesionales por «todos estos años de cuidados». «Realmente les debemos nuestra salud, ¿no? Muchas veces nos enfadamos porque tenemos que esperar más de la cuenta para entrar a la consulta, pero luego te das cuenta de que contigo también están el tiempo que necesitan», reconoce Pilar a la entrada del centro de salud. «Llevamos tantos años tratándonos que ninguno queremos cambiarnos de médico», añade otra de las pacientes.
¿Y un deseo para el futuro? Los profesionales lo tienen claro: «Somos un centro muy eficiente, que hemos conseguido recortar la factura farmacéutica y derivar menos gente al especialista. Solo esperamos que los recortes por la crisis no nos lleguen, que los modelos de eficiencia se trasladen a otros centros», concluye el coordinador del centro de salud de Delicias Sur.
Heraldo de Aragón
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